Balance
Hace un año, sentada en el sofá y preguntándome qué nos depararía el año siguiente, ni se me pasó por la cabeza que acabaríamos en la situación en la que nos encontramos hoy. Por supuesto, era consciente de que el nacimiento de un hijo cambiaría muchas cosas, pero ¿tanto…?
Nuestra vida ha cambiado mucho… También se ha cumplido el refrán: «En las malas se conoce a los verdaderos amigos». Por un lado, es triste que alguien no «nos» acepte, pero, por el otro, al menos sabemos con quién podemos contar en situaciones de crisis. Queremos dar las gracias a quienes nos apoyan incondicionalmente, soportan con paciencia nuestros días difíciles, nos consuelan y nos ayudan a desconectar.
Volviendo a las reflexiones del año pasado. Mientras contaba las «pataditas» de Antosia, intentaba imaginar cómo sería la vida de a tres. Todo el mundo nos decía que vivir con un pequeño ser humano y asumir la responsabilidad de su crianza y cuidado de su salud era un mega desafío. No sabíamos que sería tan MEGA. Por otra parte… Acabamos de pasar unas Navidades hermosas. Las primeras de a tres. Ha sido un tiempo maravilloso y mágico, pero sobre todo, valorado y aprovechado al máximo. Estamos aprendiendo a disfrutar de cada momento juntos y nos sentimos muy bien. Antosia, afortunadamente, «solo» tiene problemas ortopédicos. Esperamos que esto no le impida ser feliz y disfrutar de la vida. En la medida de nuestras fuerzas y posibilidades, intentaremos demostrarle a Antosia que, si realmente se quiere algo y se cuenta con el apoyo de unas cuantas «almas buenas», se puede lograr muchísimo.
Dale a Antosia movilidad
Cada donación ayuda directamente a financiar las próximas cirugías y miles de horas de rehabilitación.
Nota de transferencia:
Antonina Wieczorek